GOZOS A SAN FRANCISCO SOLANO
Pues
que nuestra salvación
creemos lograr por tu mano:
Oh poderoso Solano,
válganos tu intercesión.
Tú,
Solano, eres la puerta
a donde todos llegamos,
porque todos esperamos
encontrarla siempre abierta:
y pues es la fe tan cierta
de nuestra deprecación.
De
tu admirable poder
tenemos segura ciencia,
porque la misma experiencia
nos la ha dado a conocer:
y pues el favorecer
es tu peculiar blasón.
En
mar y tierra demuestras
los prodigios que hacer sabes:
díganlo los peces y aves,
y las indigencias nuestras:
y pues nos das tantas muestras
de tu benéfico don.
Tan
raro imperio practicas
sobre todos animales,
que a los más irracionales
y feroces domesticas:
y pues en esto te indicas
apostólico varón.
Tanto
el agua reverente
te tributa obsequio amante,
que o se mantiene constante:
o se para su corriente:
y pues aun lo que no siente,
te rinde veneración.
Con
la lira que pulsabas
cual Orfeo celestial,
al fiero monstruo infernal
de los cuerpos ahuyentabas:
y pues puedes lo que obrabas
reducirlo a ejecución.
Potestad
tan repetida
muestras en todos asuntos,
que aun los mismos difuntos
los revocas a la vida:
y pues todos tan pedida
tenemos tu protección.
La
lámpara en medicina
nos mudas con tal deleite,
que al contacto de su aceite
toda enfermedad declina:
y pues es tan peregrina
y eficaz tu curación.
De
los partos la violencia
suavizar tu poder sabe,
porque él vence la más grave
y desahuciada dolencia:
y pues con magnificencia
aprobó Dios tu oración.
Cuando
los campos aflige
langosta que la mies tala,
en veloz fuga se exhala
porque tu voz la corrige:
y pues a ti se dirige
toda nuestra petición.
De
Dios tan enamorado
viviste continuamente,
que fuiste un Etna viviente
o serafín humanado:
y pues a tan digno grado
te elevó tu devoción.
De
inducir almas al Cielo
fue tan firme tu conato,
que no malograron rato
los fervores de tu celo:
y pues siempre fue este anhelo
el blanco de tu oración.
Solas
las armas verbales
de tu lenguaje nativo
vencieron enojo activo
de diversos nacionales:
y pues maravillas tales
supo hacer tu exhortación.
De
lo poco que podemos
batallar contra el demonio
dan patente testimonio
las culpas que cometemos:
y pues de ti nos valemos
en tanta tribulación.
Atiende
en fin con agrado
a Lima que leal te invoca,
que a ti protegerla toca
como a su buen abogado:
y pues te hemos jurado
por nuestro auspicio y patrón.
Pues
por nuestra salvación
creemos lograr por tu mano:
Oh poderoso Solano,
válganos tu intercesión.
℣. Ruega por nosotros, Solano prodigioso.
℟. Para que nos hagamos dignos del premio glorioso.
Oración
Dios y Señor nuestro, que por medio del
bienaventurado San Francisco Solano, trajiste a muchísimas gentes de la América
al seno de la Iglesia católica, por sus méritos y ruegos te pedimos apartes tu
indignación de nuestros pecados, y benigno infundas el temor de tu santísimo
nombre sobre aquellas almas infieles que no te han conocido. Por nuestro Señor
Jesucristo tu Hijo, que contigo y el Espíritu Santo vive y reinas por los
siglos de los siglos. Amén.

No hay comentarios:
Publicar un comentario