GOZOS AL BEATO PADRE GASPAR
DE BONO,
DEL ORDEN DE LOS MÍNIMOS,
especial abogado en las roturas y partos peligrosos.
Sois el primer resplandor
del Sol de la caridad.
Dadnos, Gaspar, tu favor
en cualquiera adversidad.
De tan hermoso Lucero,
Valencia fue el claro Oriente,
y San Nicolás la fuente
que os santificó primero;
logrando nuevo esplendor
con tu bella claridad.
La inocente juventud
os seguía por Valencia,
juntando la penitencia
en tan temprana virtud;
clamando con gran dolor
misericordia y piedad.
El necesario alimento
y el salario que ganabas,
a tus pobres padres dabas,
quedando ayuno y contento;
correspondiendo a su amor
con oficios de piedad.
Cual otra paloma al arca
de Domingo te retiras,
mas sobre ti otras miras
tiene el Supremo Monarca;
allí Bertrán fue el autor
que anunció tu santidad.
De Carlos V el servicio
abrazasteis con gran celo,
y de las armas del cielo
aprendisteis el ejercicio,
y entre la tropa la flor
guardáis de la castidad.
En un pozo herido os visteis
dando el último suspiro,
y de inválido el retiro
a los Mínimos pedisteis,
para con mayor ardor
conquistar la eternidad.
Del mundo desconocido
y en el claustro sepultado
con Cristo crucificado
vivisteis, siempre escondido;
sacrificando al rigor
vuestro cuerpo sin piedad.
Con raptos maravillosos,
os eleváis sobre el suelo
y en los Ángeles del cielo
tenéis tratos amorosos
y como en otro Tabor
os llenáis de claridad.
Una guerra muy sangrienta
fue vuestra vida inocente,
siendo mucho más ardiente
la que el demonio os presenta;
mas vencéis con gran valor
su infernal temeridad.
A la devota afligida
en su parto peligroso
la socorréis muy piadoso,
dándola salud cumplida;
y aliviándola el dolor
logra su felicidad.
Vuestro poder asegura
salud a todo doliente,
concediéndola igualmente
al que padece rotura;
siendo especial protector
contra tal enfermedad.
Como Soldado guerrero
os hizo la Providencia
centinela de Valencia
donde está tu cuerpo entero,
para ser su defensor
contra toda hostilidad.
Los que humildes y devotos
os rinden adoraciones
llenadles de bendiciones,
y admitid también sus votos;
pues con el mayor fervor
imploran vuestra piedad.
Logremos por vuestro amor,
la eterna felicidad.
Dadnos, Gaspar, tu favor
en cualquiera adversidad.
V./ Ora pro nobis Beate Gaspar.
R./ Ut digni efficiamur promissionibus Christi.
OREMUS
Deus, qui Beatum Gasparem Confessorem tuum insigne tuæ
dilectionis, et Sacerdotalis ministerii exemplar esse voluisti, da nobis ejus præcibus,
ut per eadem vestigia gradientes, præmia consequi mereamur. Per Christum
Dominum nostrum. Amen.

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