Gozos a San Isidro (IV)
De agricultores y casados
sois patrón y protector;
proteged nuestros sembrados,
San Isidro labrador.
De familia muy honrada
nacisteis Santo glorioso,
en el recinto famoso
de la Villa coronada;
siendo por vuestras virtudes
su timbre y gloria mayor:
Vuestra madre, mujer pía,
os ofrece con ternura
a la sin par bella y pura
Virgen sagrada María;
mostrando vos cada día
ser su más fiel servidor:
Al cultivo os dedicáis
de la tierra, con tesón,
levantando el corazón
a Dios, mientras trabajáis;
a todos edificáis
con la humildad y el fervor:
En matrimonio os unisteis
con una joven virtuosa,
y si bien os era esposa
como hermana la tuvisteis;
ambos a Dios ofrecisteis
la azucena del candor:
Misa acostumbráis oír
mientras los otros trabajan,
pero los ángeles bajan
la vuestra falta a suplir;
viniendo así a confundir
toda sospecha y error:
Sois esclavo el más rendido
de Jesús sacramentado,
vuestro pecho enamorado
es un volcán encendido;
después que habéis recibido
tan dulce y tierno Señor:
Practicáis la caridad
en medio de la pobreza
socorriendo con largueza
cualquiera necesidad;
sois de todos, con verdad
padre, amigo y protector:
Hiriendo la tierra dura,
con vuestra ijada un día
se vio al punto que salía
una fuente de agua pura;
y es medicina que cura
bebiéndola con fervor:
Muchos milagros obró
Dios, por vuestra mediación;
haciendo vos oración
un muerto resucitó.
¡Cuan exaltado se vio
un pobre cultivador!
Dispensad vuestras bondades
desde el cielo do gozáis,
pues tanto con Dios priváis
salvad nuestras heredades;
ahuyentad las tempestades
y destruid su furor,
De pobres y atribulados
sois amparo y protector:
proteged nuestros sembrados
San Isidro labrador.

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