martes, 24 de junio de 2025

GOZOS A SAN ISIDRO LABRADOR.

 


Gozos a San Isidro (III)


Ya que con Dios podéis tanto 

y alcanzáis todo favor: 

remediad, pues, nuestros males 

San Isidro Labrador. 


Desde que al mundo naciste 

y conociste al Señor, 

embriagado de amor, 

alma y cuerpo le ofreciste; 

y así pasó vuestra infancia

toda llena de candor: 


Llegado el tiempo en el cual 

pensáis en tomar estado, 

a Dios mil veces postrado 

oráis con amor filial; 

por eso una santa esposa 

alcanzaste del Señor: 


Con vuestra santa mujer, 

santamente a Dios serviste, 

y al solo hijo que hubiste 

lo propio enseñaste hacer; 

viviendo así muy unidos 

en espíritu y amor: 


Necesitado a buscar 

el alimento diario,

con cierto sueldo o salario

los campos vais a labrar;

pero no sin oír Misa

y orar antes con fervor:


Quiso la envidia vil, necia,

malquistaros con vuestro amo,

de que en capa de cristiano

no salíais de la iglesia;

y que os estabais holgando

en las horas de labor:


Pero supo lo que había,

al ver con sus propios ojos

dos ángeles muy hermosos

que estaban arando un día,

y que sus campos estaban

de lo bueno lo mejor:


No teniendo ya que dar

a los pobres, cierto día

a vuestra esposa María

le dices: vuelve a buscar;

y nunca se vio en la casa

una abundancia mayor:


A tiempo que un lobo iba

a matar vuestro jumento,

en ese mismo momento

el lobo quedó sin vida;

porque así desde la iglesia

se lo pediste al Señor:


Muchos milagros obraste

en varias necesidades,

hambre, sed, enfermedades

y otros males remediaste;

de modo que nadie en vano

imploró vuestro favor:


Casto, humilde, penitente,

con un candor celestial,

la inocencia bautismal

conservaste hasta la muerte;

sednos, pues, desde la gloria,

abogado y defensor:


En torno de vuestro altar

se postran los labradores,

ciertos que vuestros favores,

de seguro, han de alcanzar;

y en esta fe y confianza

os rinden culto y honor:


Ya que con Dios podéis tanto

y alcanzáis todo favor:

remediad, pues, nuestros males

San Isidro Labrador.

No hay comentarios:

Publicar un comentario